Casi todos los dueños de un perro acaban teniendo que darle una pastilla: un antibiótico tras una visita al veterinario, un medicamento diario para una enfermedad crónica, un comprimido antiparasitario. Algunos perros se tragan cualquier cosa. Otros lo convierten en una negociación y escupen el comprimido por toda la cocina. Esta guía repasa los métodos prácticos, a partir de los consejos del American Kennel Club, con los puntos de seguridad que más importan, y termina con cómo mantener las dosis al día. Es información general. Las instrucciones de tu veterinario sobre el medicamento de tu perro son siempre lo primero.
Primero: hazle tres preguntas al veterinario
Antes de probar cualquier método, pregunta cuando te receten el medicamento:
- ¿Se puede dar con comida? Algunos medicamentos deben darse con el estómago vacío y otros con una comida. De esto depende que puedas esconder la pastilla en la comida o no. El AKC señala que algunos fármacos no pueden esconderse en la comida, por lo que se necesitan otros métodos.
- ¿Se puede triturar, partir o abrir? Algunos comprimidos y cápsulas están hechos para liberarse despacio o para protegerse del ácido del estómago, y romperlos puede cambiar su efecto o hacerlos perjudiciales. El artículo del AKC no trata el triturado, así que pregunta a tu veterinario o a tu farmacéutico en lugar de adivinar.
- ¿Existe otra presentación? El AKC menciona medicamentos de fórmula magistral con sabor o comprimidos masticables para los perros que se resisten a tragar pastillas, aunque pueden costar más, y tu veterinario puede desaconsejar la preparación de ciertos fármacos porque puede afectar a su eficacia. Tu veterinario puede decirte si una alternativa es adecuada.
Pide también al veterinario que te enseñe la técnica. El AKC lo recomienda, y verlo una vez vale más que leer cinco artículos.
Método 1: esconderla en comida (el más fácil, cuando está permitido)
Si el medicamento puede tomarse con comida, esconderlo en una bolita para pastillas o en un trozo de queso suele bastar. El AKC dice que esto funciona mejor con los perros que se tragan los premios sin masticar. Algunos puntos prácticos:
- Ofrece primero uno o dos premios normales, luego el que lleva la pastilla y después otro premio normal. Un perro que ya está emocionado suele tragar sin inspeccionar.
- Usa algo a lo que tu perro no tenga una alergia conocida. El AKC advierte de que los perros con sensibilidad alimentaria pueden reaccionar a los ingredientes de las bolitas para pastillas, así que consulta con tu veterinario si tu perro ha tenido problemas con la comida.
- Ten cuidado con los alimentos humanos. Algunos son tóxicos para los perros. Los productos sin azúcar pueden contener edulcorantes como el xilitol, que es peligroso para los perros; revisa las etiquetas y consulta con tu veterinario o con un servicio de toxicología animal antes de usar cualquier alimento humano del que no estés seguro.
- Vigila a los que mastican. El AKC señala que los perros que mastican los premios blandos pueden morder la pastilla y notar el sabor del medicamento, lo que puede dificultar los intentos futuros.
Método 2: usar un aplicador de pastillas
Un aplicador de pastillas (también llamado pistola o émbolo para pastillas) coloca el comprimido al fondo de la boca manteniendo tus dedos fuera de su alcance. El AKC sugiere colocar la pastilla detrás del abultamiento de la base de la lengua, cerrar las mandíbulas y acariciar suavemente la garganta hacia abajo para provocar la deglución. Un aplicador reduce el riesgo de mordedura en comparación con colocar la pastilla a mano, lo que, como señala el AKC, implica meter los dedos en la boca del perro.
Practica primero con algo inofensivo (un trocito de pienso seco) para que tu perro se acostumbre al aplicador y tú te acostumbres al movimiento. Sujeta el aplicador como una jeringa, haz los movimientos con calma y sin prisa, y acompaña la pastilla con una pequeña cantidad de agua si tu veterinario está de acuerdo, ya que un comprimido puede quedarse pegado en la garganta.
Método 3: a mano, con ayuda
Si tienes que colocar la pastilla a mano, pide a una segunda persona que sujete al perro para que tú puedas concentrarte en la pastilla, como sugiere el AKC. Inclina suavemente la cabeza hacia arriba, abre la boca con una mano, coloca la pastilla lo más al fondo de la lengua que puedas sin forzar, cierra la boca y acaricia la garganta. Mantén la calma; los perros perciben la tensión. Cuenta con algunos intentos fallidos, y para y descansa si alguno de los dos se estresa. Un perro que ha tenido una mala experiencia se resistirá más la próxima vez.
Ten cuidado con las mordeduras. Un perro asustado o con dolor puede intentar morder. Si tu perro ha mordido o amenaza con morder, no lo intentes a mano; pregunta a tu veterinario por alternativas, como una presentación líquida o masticable.
Recompensa y termina bien
Después de la pastilla, da un pequeño premio y elogia a tu perro, y mantén la calma, como recomienda el AKC. Esto facilita la siguiente dosis. También te permite comprobar que la pastilla ha bajado: espera un minuto y observa si hay tos, si se relame o si la pastilla reaparece. Si el perro la escupe, no supongas que cuenta; mira el suelo y, si no puedes estar seguro de cuánto se tragó, consulta con tu veterinario antes de repetir la dosis, porque algunos medicamentos son peligrosos en dosis dobles.
Problemas habituales y soluciones
- El perro come alrededor de la pastilla. Envuélvela en una porción más pegajosa y más pequeña, o usa una bolita para pastillas y dásela de un solo bocado.
- El perro la escupe después de un minuto. Cambia a un aplicador o pregunta por una presentación con sabor o masticable.
- El perro desconfía tras una mala experiencia. Tómate un día de descanso con premios normales de tu mano y vuelve a empezar con el método más fácil.
- Varios perros en casa. Da el medicamento lejos de los demás y asegúrate de que cada perro toma la dosis que le corresponde.
- La pastilla sabe amarga. Es habitual. Pregunta a tu veterinario por alternativas en lugar de recubrirla tú mismo con algo desconocido.
Mantén los medicamentos fuera de su alcance
El Centro de Control de Envenenamientos Animales de la ASPCA informó de que los medicamentos de venta sin receta fueron la principal categoría de exposiciones en 2024 (16,5 %), con los alimentos y bebidas humanos en segundo lugar y los medicamentos con receta en tercero. Su consejo es guardar los medicamentos con receta y sin receta en armarios cerrados a los que no lleguen los hocicos curiosos, y recordar que las mascotas pueden alcanzar los medicamentos que se caen o se dejan fuera, así como los bolsos y las mochilas donde a menudo se guardan los productos sin receta. Si sospechas que tu mascota ha tragado algo tóxico, llama de inmediato a tu veterinario o a un servicio de toxicología animal. La línea del Centro de Control de Envenenamientos Animales de la ASPCA que figura en su página es el (888) 426-4435 (EE. UU.). No des a tu perro medicamentos humanos como analgésicos salvo que tu veterinario te lo indique, porque algunos son tóxicos para los perros.
Que no se te pase ninguna dosis: un sistema sencillo
El método importa menos que la regularidad. Los antibióticos, en particular, suelen recetarse durante un número fijo de días y a horas fijas, y omitir o interrumpir las dosis puede reducir su eficacia; tu veterinario te dirá qué hacer si se te pasa una. Este es un sistema que funciona:
- Anota el nombre del medicamento, la dosis, las veces al día y el número de días en una nota, o en tu móvil, en la clínica antes de irte.
- Programa recordatorios a las horas reales de las dosis. En Pawfolio un recordatorio de medicación tiene los botones Dada y Posponer: pulsa Dada cuando lo hayas hecho, para que la dosis quede registrada, o Posponer si tienes las manos ocupadas.
- Asocia la dosis a una rutina: el paseo de la mañana, la comida de la tarde.
- Cuenta las pastillas que quedan para poder reponerlas antes de que se acaben; nuestra guía de recordatorios de medicación incluye una calculadora para saber cuándo se acaban.
- Termina el tratamiento completo salvo que el veterinario indique otra cosa.
Cuándo llamar al veterinario
Llama a tu veterinario si tu perro no consigue tomar el medicamento a pesar de tus mejores intentos, si lo vomita repetidamente, si no estás seguro de que se lo haya tragado, si diste una dosis equivocada o si notas una reacción como hinchazón, ronchas, letargo intenso o un colapso. No esperes a la próxima cita.
Pawfolio y este sitio web no sustituyen la atención veterinaria. Los medicamentos y las dosis dependen de tu mascota y de las instrucciones de tu veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la forma más fácil de darle una pastilla a un perro?
Si el medicamento puede darse con comida, según el AKC lo más fácil suele ser esconderlo en una bolita para pastillas o en un trozo de queso. Si no, un aplicador de pastillas puede colocarla al fondo de la lengua manteniendo tus dedos lejos de la boca.
¿Puedo triturar la pastilla de mi perro y mezclarla con la comida?
No sin preguntar. Algunos comprimidos y cápsulas no deben triturarse, partirse ni abrirse. El artículo del AKC no trata el triturado, así que pregunta a tu veterinario o a tu farmacéutico.
¿Qué hago si mi perro escupe la pastilla?
Comprueba cuánto se tragó y, si no estás seguro, no repitas la dosis sin consultar a tu veterinario, ya que algunos medicamentos son perjudiciales en dosis dobles. Pregunta por una presentación masticable o con sabor.
¿Cómo puedo acordarme de dar el medicamento a mi perro a tiempo?
Asocia las dosis a una rutina y usa recordatorios a las horas reales de las dosis. Un recordatorio con botones Dada y Posponer, como el de Pawfolio, registra que la dosis se ha administrado.

